¿Alguna vez te has puesto a mirar algo con detenimiento y el tiempo se te va a las millas? Pues algo así me pasó los otros días. Estaba desayunando avena y una empanadilla de chapín cuando volteo la mirada y mis ojos quedan congelados en las bolas de Moco Parte 3, mi perro.
Mientras me quedaba mirándole las bolas, veo como el bicho de Moco Parte 3 comienza a expandirse lentamente. Las bolas se inflaron, luego el tronco del bicho se acomoda, se pone mas cilíndrico y lentamente (pero mi gente, bien lento, tan lento que confunde) empieza a salir un lipstick rosita de ese prepucio. Ese bicho rosita con una punta llena de distrofia empieza a grabarse en mi mente y me pone en una situación incomoda y peligrosa. Lo mas cabrón de todo esto es que había más bicho rosita por fuera en proporción con el resto del bicho dentro del prepucio, algo que es totalmente diferente con los hombres. Si eres hombre o una mujer ligona, sabes que el bicho humano solamente tiene una punta por fuera, lo demás esta protegido por el pellejo conocido como pellejito del amor.
Mi mirada estaba congelada al ver este acto de la naturaleza canina. No pasaron ni 15 segundos y Moco Parte 3 tenia el bicho tan parao que daba envidia. Las razones de por qué Moco Parte 3 se puso tan bellaco son desconocidas, pero la noche anterior yo le di de comer carrucho viejo (de 2 meses atrás) y una caja de chocolate que me regaló la nena que se molestó conmigo por regalarle una sola flor de San Valentín. ¿Esto le hace daño? ¿Se puso bellaco por que vió porno por televisión? Moco Parte 2 comía hasta su propia mierda y nunca le pasó nada malo… además que si se ponía bellaco se iba pal’ patio y allí se rascaba el bicho con la grama.















