
Yo siempre me pregunto porque las urbanizaciones y caseríos tienen fronteras. Todos los terrícolas son iguales: todos cagamos, todos vomitamos, todos nos pajeamos, todos oramos a un Dios, todos cantamos, todos escribimos, todos tenemos metas y aspiraciones, todos tenemos una mascota o un virtual pet, todos nos enojamos, todos nos alegramos, etc. Hace poco mami me dijo que hay que ser bueno con los chinos y con los dominicanos. Me lo dijo porque alguien dijo un chiste sucio de los dos y me eche a reír tanto que me dio diarrea. Pero tiene razón, hay que respetar las razas y los géneros, aunque aparenten débiles o flacuchos. Si tuviera dinero, me gustaría donar un Xbox 360 a algún niño pobre de África, de los que no tienen nada de comer ni tienen electricidad. Quizás eso le de alegría y paz, y podemos jugar online juntos y hablar de jevas. La vida no puede estar llenas de fronteras. Yo le recomiendo a todos los maricones que salgan de closet. Que se joda lo que diga la gente, si al final lo que importa es tu felicidad. Yo le recomiendo a los marginados que busquen alternativas y se superen. No dejen que el pie gigante los pisotee. Yo les recomiendo a los que no están trabajando como yo, que tengan paciencia porque pronto llegaran cupones para que nos quedemos en casa viendo Oprah. Voy a ustedes mis amigos. Hoy me siento inspirado porque estaba viendo Forret Gump y me dio pena que Jenny se murió. Sigan luchando y se que las alcapurrias que tanto ansias, llegaran a tu boca como ladrón en la noche.