Yo no entiendo cual es el show de cultivar y tener un arbolito en miniatura en tu casa o en tu patio. Hablando claro, los bonsái son una mierda. ¿A quién carajo se le ocurre invertir años en podar un arbolito todos los días, dándole abono, agua destilada, minerales, sol, amor y música clásica? ¿Qué mierda es esta? Lávate la boca cabrón, te apesta a ajo.
Mi odio a los bonsái comenzó cuando una ex novia me regaló uno de San Valentín cuando le había advertido que yo lo que quería para ese día era un juego de GameCube y una caja de pantys de dulce. La ex bien bruta me regala un bonsai y pa colmo le había puesto de nombre Bonga. Un bonsái llamado bonga.
Bonga vivía en el patio de mi casa y según las instrucciones había que darle agua todos los días al menos cuatro veces y una vez por semana echarle una tierra con minerales para que viviera para siempre. Si yo no me atrevo cambiarle un pamper a un bebe cagón, menos me voy a atrever yo a darle “amor” a un arbolito que primero que nada nunca debió existir.
Los bonsáis son del diablo. Si Dios hubiese querido que los arboles fueran chiquitos, pues los hubiese creado sin intervención del hombre. Eso pasa con otras razas que Dios sí los creó en distintos tamaños, como a los duendes o enanos, los ponis y la micropenia. Ahh.. y también la micropenia. (Lo dije dos veces jejeje qué bruto.) (Lo de bruto es un chiste...)
Para hacerle el cuento corto, Bonga no duró ni una semana porque se me olvidó echarle agua y las hormigas se lo comieron… y eso a pesar de la mierda de Moco Parte 2 (en aquel momento todavía MP2 estaba vivo) que le eché de abono. Cuando mi ex se enteró que Bonga se murió, trató de comprarme otro pero le dije que mejor me comprara un carrito control remoto de Radio Shack. Gracias a Dios logré convencerla pues le prometí que tres veces por semana le iba a comer la chocha con papas majadas y gravy. A las mujeres le gusta eso.


















