La Parte 1 de esta memoria la puedes leer aquí.
De camino a la funeraria paramos a comernos un hambergüito rápido en Burger King porque ya sabíamos que no iba a haber comida. Yo me tuve que meter dos Whoopers porque tenia una hambre cabrona. Nos montamos nuevamente en el carro y llegamos al lugar. Para entrar había un tapón cabrón porque estaban llegando otros invitados al funeral. Encontramos parking como 5 minutos después de entrar al parking, nos bajamos y entramos a la funeraria donde nos esperaba la amiga de nosotros en la parte de al frente con uno de los empleados.
Nuestra amiga empieza a explicarnos que teníamos que ayudar a mover el muerto de un ataúd a otro porque a última hora se enchismaron con la familia de que el ataúd que tenia originalmente era bien cafre y que querían ponerlo en algo mas decente. Lamentablemente no habían otros empleados en el funeral porque se habían ido de vacaciones. Yo estaba escuchando tranquilo el cuento que ella nos hacia, pero pendiente a una nena que acaba de entrar al funeral que estaba bien buena. Tenia una camisa blanca y jurao por Dios que se le notaban los pezones. ¡Jurao!
El empleado nos llevó por un pasillo en la parte de atrás de la funeraria. De camino pudimos apreciar muchas flores, ataúdes y cuadros con pinturas católicas (se que eran católicas porque parecen góticas). Tan pronto llegamos al final del pasillo, el empleado abre la puerta y había un ataud cerrado sobre una mesa y otro abierto en una mesa adjunta. Rápido el empleado nos dice:
"Bueno, muchachos, lo que necesito que me ayuden es levantar el cuerpo que esta en ese ataúd y ponerlo en el otro. Así de sencillo. Y después de ahí nos podemos ir a joder al funeral."
Al ver el ataúd con un frío hijoeputa me entró un escalofrio olímpico. Aun así dentro de mi estaba decidido en lograrlo. El resto de mis amigos estaban listos mental y físicamente. Dos minutos luego de quedarnos mirando el ataúd, comenzamos con la tarea.
Parte 3 de esta memoria continuara pronto. Participa con tus comentarios.





