Cono… Se me dano la tecla de ‘ctrl’ en el keyboard… no tengo “ennie”… y pa colmo la mierda de Word no me está funcionando bien. Qué jodienda, puneta.
De todas formas yo sé que hay par de cabrones que se quejan de vez en cuando porque siempre estoy hablando de mierda, de culos y de bichos con leche en el prepucio, así que hoy decidí tomar un ‘break’ pa’ hablar un poco de mi pasado. Espero que cuando lean esto reflexionen un rato con Medallita al lado (como hago yo) y que puedan entender un poco más sus vidas.
Hoy les voy a escribir brevemente sobre el ANO de mayor influencia en mi vida. Espero que con mis palabras puedan descifrar el ANO al que me refiero.
Me acuerdo como si fuera ayer, es el ANO que Ashley tuvo su éxito “Yo soy la bomba”. Fue su primer sencillo y su primera producción discográfica. Definitivamente ese ANO trajo muchos éxitos para su carrera como artista. Me acuerdo mucho de ese ANO porque fue cuando saqué mi licencia de conducir. Durante ese ANO me comí un huevo de iguana pensando que era una canica. El ANO anterior había sido bien mierdoso porque mi único modo de transporte eran unos patines ‘inline’ que me compraron en el Woolworth de Rio Hondo. Esa tienda era tan mierda y tan basura que cuando quebró los duenos de la tienda parece que le echaron una maldición a esa sección de Rio Hondo. Ninguna tienda se ha podido mantener a flote en esa esquina porque el espíritu encabronao’ de Woolworth no lo permite. Best Buy, se jodió... CompUsa… se jodió… Capri se esta jodiendo… hasta Marshall se tuvo que mudar pal parking al frente de donde estaba ‘Everything’s a $1.10’ pa’ sobrevivir. Bueno, el punto es cuando saqué la licencia boté esos patines pal’ carajo y me puse a chulear por Levittown, el pueblo más progresista de área metro. ¡Por fin era libre y podía salir pa’ donde me salieron los cojones! Lemmy, la bolera, Davison Plaza, la piscina al lado de la pista… ¡Acceso al paraíso! Como pueden imaginarse… me pasé el ANO entero por todos esos lados. Fue un tiempo maravilloso para mi porque tuve la oportunidad de colarme en las barras de la Boulevard y beber escondío con los viejos. Me encontré a mi mismo entre mesas de billar y de dominó a pesar de mi edad. Lo más cabrón de todo es la libertad que ese ANO me brindó, tantas cosas importante que nunca voy a olvidar. Así que cabrones aprovechen la vida, si aun eres un chamaquito jode con cojones, y espero que este ANO les traiga mucha satisfacción.
¡Qué Dios bendiga tu ANO…por el culo!
















