Yo cumplo mi palabra. Cuando yo digo que voy a hacer algo, lo hago, sin miedos y sin excusas. Así soy yo. Un tipo bien cabrón y en ocasiones confundido. Los otros días abrí el Facebook Page para el blog donde permite a mis fans, estudiosos de la cafrería y raperos cristianos, a conversar amigablemente sobre temas de interés general, como por ejemplo, el color de la leche que emana de los she-males. Cosas bien profundas.
Luego de tirar al medio en el Facebook Page que si llegábamos a los 1,000 Likes me iba a tomar una foto del culo, tuve que recalcar que era una foto del roto del culo y no de las nalgas como tal. Una hora mas adelante, llegamos a los 1,000 y lo pasamos por mucho. Para aquellos que no saben, por el roto del culo sale la mierda. Yo cago todos los días, al menos 4 veces, y retratarme la razón de vida de un ser humano (el roto del culo), lo que permite la mareas de chistes y el ciclo de digestión, fue un evento bien romántico y cristiano. Sentí vida, paz y sentido. Todos salimos de la chocha de una gran mujer y la chocha está a una pulgada del roto del culo. Tan cerca del uno al otro pues ambos son de importancia divina. Además el roto del culo tiene unas connotaciones eroticochentosas. Por ahí hay hombres que se meten enemas de café, bichos son insertados en las parajes gays y pornstars se cagan en la boca de otras personas en un acto puerco-sexy que el 2% de la población encuentra estimulante. Cagar es amar. La gente lo sabe y lo cuenta de generación a generación.
No quiero seguir hablando mierda para dilatar el gran momento. Solamente les advierto, por favor, tengan moderación con sus familiares. Hay personas que al ver esto van a sentir asco, coraje, amor y Dios. Puedes hacer lo que quieras con la foto, decir que es tuya o hacer videos o fotomontajes de cosas saliendo por el culo. Es tu imaginación. Yo simplemente pongo el material: un roto de culo.
Damas y caballeros, mi roto del culo (versión familiar y cristiana).





