Sin lugar a dudas, mi estómago es una bendición de Dios. Puedo comer cualquier cosa, mezclado con otras cosas y el final del día me siento como nuevo, como un bebe durmiendo en un “matrecito” en el piso en un cuido de $1,200/mensuales en Dorado Beach. Bien relax. Te voy a dar varios ejemplos de combinaciones que aparentan ser explosivas pero para mí no lo son.
1. Pizza de chorizo con dos vasos de leche
2. Mofongo relleno de carrucho con Fruit Loops por encima
3. Sandwhicito de mezcla, pero dentro de la mezcla había conbif (carne “beef”) y queso de cabra
4. Aleta de tiburón con syrup de tamarindo por encima
5. Pan con hormigas y mierda de paloma
La lista es interminable, podría estar aquí toda una década hablándole de mis hábitos alimenticios. (Quiero hacer un paréntesis. Una vez fui a comer a un pulguero en Bayamón y me sirvieron un hotdog con chili que al rato me enfermé del estómago. Yo no creo que fue el hotdog el responsable, pa mi que fue que la noche anterior me hice una paja que tuve que pararla a mitad de venía porque mami intentó entrar a la puerta. Quizás en el intento de cockbloquear la salida inminente de la leche, se me fue una parte para el estómago. Y todo el mundo sabe que leche de bicho en el estómago causa enfermedades.) El punto de este post es otro. Quiero hablarles sobre las abuelitas, no de las abuelitas chonchas y viejas que se pasan en bata todo el santo día escuchando a NotiUNO, me refiero a las abuelas chef, las que están todo el santo día haciendo desayuno, almuerzo y cena… sin parar, una tras la otra.
Las abuelitas cocinan cabrón. Lo hacen con amor a cambio de ver a la familia y vecinos presentaos comiendo tranquilos. Siempre sobra comida en sus casas. La variedad es inmensa, casi infinita.
Quería hacer este post en honor a nuestras abuelitas que se joden cocinando pa después tenerse que joder triplemente fregando los trastes. Esta cabrón, eso es abuso. Si eres un cabrón como yo, al menos ayuda a tus abuelitas a fregar los vasos y los cubiertos… pero que ni se te ocurra fregar el caldero con el pegao de arroz en el fondo. Eso es misión imposible.


