Siempre que salgo pa la calle a chequiar en el buzón las cartas me pongo a mirar las casas a mi alrededor. Algunas de las casas tienen las rejas podridas, los carros jodios, las ventanas sin screen... Me pongo a pensar en que seria de mi vida si hubiese nacido en una casa de cartón y lo que tuviese de comida fuera mangostas y panapen. En verdad yo estoy agradecido de tener una familia que me ama tal como soy y que me dan de comer y me limpian el cuarto los viernes. Un dia mami me lavo la boca porque tenia las manos quemadas porque toque dos hornillas calientes en casa. Ese dia mami me puso la ropa, me baño, me limpio las nalgas y me dio de comer. Nunca olvidare ese dia porque pude experimentar lo que es ser manco o perder un brazo. Aunque hay gente que no tiene una mano, muchos son unos expertos en cientos de tareas. Otra cosa que me pongo a pensar cuando salgo pa la calle es porque hay tanto caco malo. En vez de haber mucho caco bueno que ayude a la gente, que limpie las carreteras, que pinten las casas, que amen a la gente tal como son, que regalen el dinero que generan vendiendo cocaina y CDs de regueton con pistas repetidas, pues sucede todo lo contrario. Hay mucha gente que es caco y pa colmo son malas personas que se pasan jodiendo el paraíso de mi vida. Yo espero que un dia los cacos malos y las vecinos cerca de casa que lo único que hacen es ver televisión y comer yautía (hay un chorro de viejitos por morirse por donde vivo) salgan de las casas a hacer cosas positivas. Eso estoy haciendo yo ahora, trabajando en un motel, velando por el futuro de muchas relaciones y parejas de mi país, en especial las secretarias. Quien sabe si yo seré responsable de que una pareja chiche en el motel donde trabajo y termine siendo el próximo presidente de los Estados Unidos. Es un privilegio estar en esta posición y prometo ser el mejor.
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